La Piezografía como futuro viable del blanco y negro digital

Entrevista con Héctor Montes de Oca



Contrario a lo que se puede pensar sobre las condiciones de nuestro vertiginoso tiempo tan lleno de tantas nuevas posibilidades tecnológicas, las opciones de la fotografía especializada en blanco y negro se reducen drásticamente en correspondencia con nuevas necesidades del mercado.

Mientras las grandes compañías retiran paulatinamente del mercado sus papeles y químicos, cada vez más acostumbran al usuario de películas a escanearlas y procesarlas digitalmente; entretanto, el sector de usuarios con más rápido crecimiento es el que simplemente hace ya todo su proceso digitalmente.



En el caso del blanco y negro digital la situación era realmente problemática, sostiene Héctor Montes de Oca, porque teníamos que ajustar todo nuestro procedimiento y criterios de calidad a procesos que aún no se definían del todo. De hecho los resultados siempre eran contrarios a las opciones digitales si se trataba de comparar calidades de acabado.

Los problemas del blanco y negro digital están dentro de todo el proceso fotográfico. Ya he desarrollado algunas de éstas durante la exposición, el proceso del negativo y su escaneado y su tratamiento con software, dice el maestro, pero donde realmente estaba el callejón sin salida era en la impresión.

Repasemos un poco, afirma mientras enlista con los dedos: papel delgado poco durable, grano incontrolable, pobre luminosidad de las tintas, difícil obtención de una gama entera de grises, diferencias de intensidades en los extremos lumínicos y, prácticamente, sin precio de venta.

En suma, sistemas de impresión diseñados para imprimir en color no en blanco y negro. Al igual que en analógico, la digitalización todavía no ofrecía una alternativa que atendiera estas dos visiones con un mismo sistema de impresión con los mismos estándares de calidad. Opciones surgieron con algunas impresoras especializadas pero la calidad final aún tenía algo de rezago.

Las opciones del blanco y negro digital se estrechan, dice Montes de Oca, pero las que quedan pueden ofrecernos grandes posibilidades de desarrollo profesional tanto creativas como comerciales. Una de éstas, la mejor por el momento, es la Piezografía, sostiene el maestro.



Se trata de un sistema de impresión con pigmentos de carbón controlados por un software especial. Este software se puede utilizar como un agregado al programa Photoshop o bien independiente mientras controla una impresora Epson.

Especialista reconocido en el difícil arte de la fotografía en blanco y negro y, como bien saben los lectores de Fotozoom, pionero en la publicación de información en español sobre técnicas híbridas y procesamientos fotográficos digitales, Héctor Montes de Oca hace una alianza con Cone Editions y prepara el emplazamiento de la primera sucursal en México de los Centros de Capacitación e Impresión en Piezografía de Cone Editions para el primer semestre de 2007.